El Reino Animal, la Flora y la Fauna, nuestros hermanos pequeños, los seres irracionales, grandes y pequeños, salvajes y domésticos que nos acompañan a lo largo de nuestra vida directa indirectamente en nuestro breve y significativo paso por la vida, son imprescindibles en ella, porque suponen un punto de conexión vital en un eslabón a cuya cadena pertenecemos los seres humanos; un eslabón que, de romperse resultaría catastrófico para el ecosistema, la naturaleza y nuestra propia permanencia en el planeta.
Por eso, el interés que despierta está bastante generalizado, afortunadamente. Es un tema que suscita polémica porque hay muchas excusas para ponerse en serio y en conjunción unánime para paliarlo. Excusas lógicas como son falta de recursos, de tiempo y no saber ni como empezar a solucionar un poco este problema que visto desde la galería no es tal pero si lo analizamos veremos que en verdad, los animales que hay en la Tierra son absolutamente necesarios; además si esto lo lee alguien que tenga una mascota en su casa o finca, verá que todo esto que digo es una confirmación de su propias ideas y sentimientos, seguro que se identifica con este despliegue de alabanzas hacia las mascotas.
Todos tienen alguna virtud y algún encanto. Sin ir más lejos, los perros son fieles compañeros, por algo se han ganado el título de “el mejor amigo del hombre”, son lazarillos, excelente guardianes, policías, aportan su esfuerzo ingente en trineos, etc. Son descendientes de los lobos pero han sido amaestrados por el hombre y han salido airosos de muchas contiendas, han salvado muchas vidas humanas a lo largo de la historia, incondicionalmente, sin pedir nada a cambio. Los gatos con su halo de misterio felino, son acompañantes silenciosos de muchos ancianos, niños y artistas, los escritores, pintores suelen tener un gato a su vera, observando como desarrollan su arte.
Dicen que los siameses en concreto dan suerte porque absorben la negatividad del ambiente; son creencias pero así y todo poner una mascota en la vida es contribuir a que estos seres vivan más y mejor y según estadísticas las personas tiene una esperanza de vida más larga con un promedio de unos diez años si conviven directamente con ellos. Aunque no los puedan tener o cuidar o no se dese encargase de ellos, al menos había que respetar a estos encantadores miembros del reino animal; a todos desde los que son domesticados y destinados a la compañía, pasando por las que son sacrificados para el alimento y terminando por las fieras que habitan en otros lugares y tierras y que sin ellos, como ocurre con los árboles que son los pulmones, el ecosistema se resquebrajaría, arrastrándonos a nosotros hacia un desastre seguro.
Deberíamos concienciarnos de todo esto porque es de interés común no solo para los que estamos i o también para las generaciones futuras.
¿Qué haría el hombre sin los animales en la Tierra? Además de aburrido, amorfo e ilógico, sería descabellado, absurdo y peligroso. Nuestros descendientes también querrán disfrutar del deleite que supone acariciar al pequeño tigre que es el gato, escuchar al loro, a la cotorra, el canto del un jilguero, beneficiarse de la ayuda del perro y respirar aire puro mientras damos un paseo a caballo, sin contar con darle un beso a un delfín e un acuario, reír con las gracias del mono y los juegos acuáticos de la focas. Todo esto y mucho más. No cuesta tanto trabajo aportar un granito de arena por pequeño que éste sea, por y para ellos.
Por el Reino Animal y sus derivados adjuntos. Es una gran aportación si lo miramos desde el punto de vista ecológico. La Tierra lo necesita, lo está pidiendo a voces, los animales lo necesitan y por si fuera poco, también es en nuestro propio beneficio.
A mí ni que decir tiene, me encantan los animales pero aunque no fuera así, lanzaría mi testimonio a favor de ellos porque el pensamiento humano es libre y le damos muchas vueltas alas cosas tratando de ver con claridad.
Es una gran verdad que están ahí porque tiene que estar. No dejemos que desaparezcan, el verlos después en los dibujos animados y en forma de fotografías, de pintura y películas como ocurre con los legendarios dinosaurios, sería como mirar al mundo en blanco y negro.
Por eso, el interés que despierta está bastante generalizado, afortunadamente. Es un tema que suscita polémica porque hay muchas excusas para ponerse en serio y en conjunción unánime para paliarlo. Excusas lógicas como son falta de recursos, de tiempo y no saber ni como empezar a solucionar un poco este problema que visto desde la galería no es tal pero si lo analizamos veremos que en verdad, los animales que hay en la Tierra son absolutamente necesarios; además si esto lo lee alguien que tenga una mascota en su casa o finca, verá que todo esto que digo es una confirmación de su propias ideas y sentimientos, seguro que se identifica con este despliegue de alabanzas hacia las mascotas.
Todos tienen alguna virtud y algún encanto. Sin ir más lejos, los perros son fieles compañeros, por algo se han ganado el título de “el mejor amigo del hombre”, son lazarillos, excelente guardianes, policías, aportan su esfuerzo ingente en trineos, etc. Son descendientes de los lobos pero han sido amaestrados por el hombre y han salido airosos de muchas contiendas, han salvado muchas vidas humanas a lo largo de la historia, incondicionalmente, sin pedir nada a cambio. Los gatos con su halo de misterio felino, son acompañantes silenciosos de muchos ancianos, niños y artistas, los escritores, pintores suelen tener un gato a su vera, observando como desarrollan su arte.
Dicen que los siameses en concreto dan suerte porque absorben la negatividad del ambiente; son creencias pero así y todo poner una mascota en la vida es contribuir a que estos seres vivan más y mejor y según estadísticas las personas tiene una esperanza de vida más larga con un promedio de unos diez años si conviven directamente con ellos. Aunque no los puedan tener o cuidar o no se dese encargase de ellos, al menos había que respetar a estos encantadores miembros del reino animal; a todos desde los que son domesticados y destinados a la compañía, pasando por las que son sacrificados para el alimento y terminando por las fieras que habitan en otros lugares y tierras y que sin ellos, como ocurre con los árboles que son los pulmones, el ecosistema se resquebrajaría, arrastrándonos a nosotros hacia un desastre seguro.
Deberíamos concienciarnos de todo esto porque es de interés común no solo para los que estamos i o también para las generaciones futuras.
¿Qué haría el hombre sin los animales en la Tierra? Además de aburrido, amorfo e ilógico, sería descabellado, absurdo y peligroso. Nuestros descendientes también querrán disfrutar del deleite que supone acariciar al pequeño tigre que es el gato, escuchar al loro, a la cotorra, el canto del un jilguero, beneficiarse de la ayuda del perro y respirar aire puro mientras damos un paseo a caballo, sin contar con darle un beso a un delfín e un acuario, reír con las gracias del mono y los juegos acuáticos de la focas. Todo esto y mucho más. No cuesta tanto trabajo aportar un granito de arena por pequeño que éste sea, por y para ellos.
Por el Reino Animal y sus derivados adjuntos. Es una gran aportación si lo miramos desde el punto de vista ecológico. La Tierra lo necesita, lo está pidiendo a voces, los animales lo necesitan y por si fuera poco, también es en nuestro propio beneficio.
A mí ni que decir tiene, me encantan los animales pero aunque no fuera así, lanzaría mi testimonio a favor de ellos porque el pensamiento humano es libre y le damos muchas vueltas alas cosas tratando de ver con claridad.
Es una gran verdad que están ahí porque tiene que estar. No dejemos que desaparezcan, el verlos después en los dibujos animados y en forma de fotografías, de pintura y películas como ocurre con los legendarios dinosaurios, sería como mirar al mundo en blanco y negro.



